Del contraste entre solidez y ductilidad surge la peculiar identidad de la silla Bliss, metáfora de un equilibrio alcanzado. Completamente acolchada y tapizada, presenta líneas decididas inspiradas en el mundo marino: el respaldo con forma de martillo, que se prolonga hasta convertirse en pata trasera, se inspira en la cabeza de un tiburón.
Del contraste entre solidez y ductilidad surge la peculiar identidad de la silla Bliss, metáfora de un equilibrio alcanzado. Completamente acolchada y tapizada, presenta líneas decididas inspiradas en el mundo marino: el respaldo con forma de martillo, que se prolonga hasta convertirse en pata trasera, se inspira en la cabeza de un tiburón.