Para completar con naturalidad el sofá del mismo nombre llega el sillón Isla, que hereda de él sus rasgos distintivos: formas suaves y redondas esculpidas con delicadeza, como plasmadas por la fuerza primordial del agua. El resultado es una colección en la que el sofá y el sillón dialogan en armonía, como islas dentro de un mismo archipiélago.
Para completar con naturalidad el sofá del mismo nombre llega el sillón Isla, que hereda de él sus rasgos distintivos: formas suaves y redondas esculpidas con delicadeza, como plasmadas por la fuerza primordial del agua. El resultado es una colección en la que el sofá y el sillón dialogan en armonía, como islas dentro de un mismo archipiélago.