Al igual que el animal marino en el que se inspira, el sillón Manta es elegante y liviano, y parece flotar con elegancia. Con su característico diseño orgánico hecho de curvas armoniosas, ofrece al usuario una experiencia inigualable, erigiéndose al mismo tiempo como una agradable presencia en la que refugiarse para disfrutar momentos de silencio, tranquilidad y contemplación.
Al igual que el animal marino en el que se inspira, el sillón Manta es elegante y liviano, y parece flotar con elegancia. Con su característico diseño orgánico hecho de curvas armoniosas, ofrece al usuario una experiencia inigualable, erigiéndose al mismo tiempo como una agradable presencia en la que refugiarse para disfrutar momentos de silencio, tranquilidad y contemplación.