Viga nace de la confluencia de dos iconos del diseño del siglo XX: la arquetípica silla en voladizo, donde el asiento parece flotar en el aire, y el envolvente sillón con respaldo. Esta fusión entre rigor y suavidad la transforma en una pieza expresiva y transversal, capaz de integrarse con naturalidad en ambientes tanto clásicos como modernos.
Viga nace de la confluencia de dos iconos del diseño del siglo XX: la arquetípica silla en voladizo, donde el asiento parece flotar en el aire, y el envolvente sillón con respaldo. Esta fusión entre rigor y suavidad la transforma en una pieza expresiva y transversal, capaz de integrarse con naturalidad en ambientes tanto clásicos como modernos.